Dicen que el tiempo marca las diferencias. Así como el conocimiento de las circunstancias que van sucediendo en ese tiempo, a veces sin que uno se de cuenta, va aclarando la incertidumbre sin que por ello necesariamente solucione el problema prioritario para resolver.
Desde antes del verano advertíamos que si no comenzábamos a negociar con la Seguridad Social una revisión del sistema vigente de regularización por tramos para los artistas, estábamos dispuestos a convocar al sector a manifestarse y salir a la calle, como hicimos hace diez años en 1999, para convencer a políticos y gobierno de lo injusto de ese sistema. Aunque lo hayamos negociado entre todos entre todos del año 2002 al 2004. No hay que olvidar que la regularización tiene el agravante de incluir el pago de la cuota empresarial cuando se opta por la declaración por remuneraciones, en lugar de la hecha por la Tesorería General por cotizaciones, y que encima no se puede desgravar de IRPF, porque Hacienda no se da por aludida en esto de las negociaciones interministeriales. En este caso tenemos que lamentar públicamente que hayan agregado una sanción a la obligación de realizar una declaración “paralela” del año regularizado, cuando podía ser tan sencillo que directamente pagaras y te desgravaran el IRPF del año que pagas los impuestos.
Pero aunque al cierre de esta edición de la revista no lo hayamos logrado confirmar documentalmente, podemos informar que según nos han anunciado verbalmente desde la Tesorería nos van a regalar en Reyes del 2010 la regularización del 2008. Como corolario es su firme propósito, según han manifestado, regularizar el corriente año del 2009, en el mes de junio del 2010, con lo cual así ya podrá desgravarse del IRPF del año anterior, el pago de la diferencia entre declaración por cotizaciones y por remuneraciones. El tiempo pasa, inexorable, y lo que parecía inalcanzable ha llegado “justo a tiempo” antes de que decidiéramos movilizarnos como sector, para conseguir la negociación, que ahora tendrá que darse necesariamente entre todos los sectores en el año 2010. El sistema no es bueno para los trabajadores ni para los empresarios y habrá que cambiarlo, marcando las diferencias. (Claro está que nos queda la duda de que esto se haya debido a la disminución importante de artistas que hayan decidido no pagar por remuneración, sino aceptar la regularización automática por cotización, en las últimas regularizaciones, reduciendo considerablemente los ingresos en las arcas de la Tesorería General, en medio de una crisis que también la afecta gravemente en cada duro menos que recibe). Por otro lado, en medio de esa reunión nos dimos cuenta que las circunstancias, léase en este caso los nombres de los directivos más altos de la Secretaría de Estado de la seguridad Social habían cambiado durante el curso del 2009, con lo cuál las cartas de reclamación y demanda de negociación que mandamos no fueron recibidas por los destinatarios, y tal vez quienes las hayan podido recibir en sus nuevos cargos, en su mayoría gente que no conocemos, las hayan descartado sin considerar lo motivos que las originaban, por no considerar nuestras demandas como “circunstancias propias” sino de otros.
Lo cierto es que se van a producir las dos últimas regularizaciones de este sistema en los primeros seis meses, y que esperamos se nos comunique la noticia oficialmente, para volver a demandar la negociación durante el nuevo año de un tema tan importante como la seguridad social de los artistas ¿Queda claro por qué no era el momento estratégico para que en medio de la crisis abriéramos también este año la negociación del convenio colectivo en el audiovisual?